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martes, 12 de abril de 2016

EL RETORNO

¡Hola a todos y a todas!

Después de unos meses de inactividad en el blog, la ficción se ha visto superada ampliamente por la realidad, y vuelvo a mis monólogos y reflexiones de una (presunta) ciudadana.

Y me doy cuenta de que no soy la única que ha retornado ... También lo han hecho los piratas. ¡Ojo! No estoy hablando de Jack Sparrow en Piratas del Caribe 15 y medio. No. En la época de los piratas, estos atacaban a los barcos y se refugiaban en las islas del Caribe, dónde disfrutaban de sus botines. Tengo la teoría de que fueron bastante fértiles, pues todavía es posible encontrar sus genes en la actualidad. Sus  descendientes también se llevan a las islas paradisiacas sus tesoros ganados (más o menos) con el sudor de su frente.  


Aunque ya hemos visto que no tenemos que salir a alta mar para disfrutar de la piratería, que también la tenemos aquí en España... Por algo somos el país de la picaresca,  el del FAMOSO Lazarillo de Tormes... ¡Ay, es verdad! Olvidaba que Lazarillo no se trata de ningún jugador ni del Barça ni del Real Madrid.

Las pasadas fiestas navideñas, se estrenó una nueva parte de la "Guerra de las Galaxias". La saga se ha modernizado, tanto que incluso en un principio se pensó en depilar a Chewaca para que tuviera un aspecto más metro-sexual. Después de destrozar diez Epiladys, se decidió que su look fuera patrocinado por Pilexil Champú Anticaída.

En todas esas películas se empieza con una buena parrafada en la que se sitúa al espectador. Y yo me pregunto...¿Eso lo lee alguien? Yo imagino que sí, y no solo los fans... Busco en Google y descubro que hay aplicaciones en las que puedes crear tu propio texto como el comienzo de "Star Wars"... A mi esto me da ideas...  

"Hace mucho, mucho tiempo,
en una época muy lejana,
se hablaba de libertad, igualdad, fraternidad,
y a nadie se le llamaba tonto por pagar impuestos
ni siquiera al más pirata del lugar.
Era realidad aquello de que Hacienda somos todos,
y no unos más que otros..." *


* Pido disculpas a mis pacientes lectores por haber convertido este monólogo de humor en uno de ciencia ficción.


Núria Graell